Pequeña, inocente. Ahí se escondía ella, tras las paredes de su cuarto. Su cortina revoloteaba al compás del viento, y sus manos, perdidas entre palabras. Y el miedo, presente en todos los poros de su piel, desvocando su corazón. Pero, dónde quedaría su ilusión, que hacía que todo perdiera el sentido, que fuera insignificante y ajeno a ella, a lo que tenía por dar. Y la pasión, óh, la pasión... ésa que la hacía enloquecer, presente en todo su ser; la responsable de lo que fue, de lo que es, de lo que será. La que la hace gritar que es feliz por las calles de Sevilla. Y, sus sueños, los que se amontonan en su escritorio, en su teclado, en su mirada. Los mismos que la hacen llorar desconsoladamente en el hombro de su almohada, los que la hacen cantar a voz en grito dando tumbos por su casa. ¡Ah! Y su curiosidad, la que amontona libros en las estanterías, la que se pasa horas discutiendo con páginas en blanco. Y el deseo, ése que se levanta con ganas de comerse el mundo y se acuesta con el estómago vacío, el que lucha todos los días con el destino.
Y su amor, único, extravagante, iluso, soñador, desconfiado, loco, adolescente y desquiciado. Que se escapa entre callejones en busca del chico de sonrisa fácil.
Y sus recuerdos, ellos son sus porqués. Y sus manos, son sus te quieros. Sus ojos, son sus palabras. Y sus abrazos, su entrega, su total e ingenua entrega.
Es un suspiro, uno de esos que promete tantos sentimientos. Un deseo, un porqué, una ilusión encontrada de repente. Es la manera de volver a empezar, una y otra vez.
domingo, 12 de septiembre de 2010
viernes, 10 de septiembre de 2010
Ilusión desperdigada...
Y el sabor de unos labios, que a mis ojos es dulce. El tronar de un sentimiento haciendo cabida a la incertidumbre, enloqueciendo a los sentidos. ¿Dónde estará el porqué que la razón desconoce, dónde volaran los sueños ya soñados?. Y entre nosotros, ¿dónde estará la diferencia?. No hay lugar para la desolación en tierra de enamorados, no hay lugar para la desesperanza. Entonces... ¿por qué cuando no estas es cuando puedo apreciar la inmensidad de mi amor?
Más pasos a tientas que estrellas en el cielo. Y puedo cerrar los ojos si me guían tus manos, y puedo olvidar el ayer si me ahogo en tu abrazo. Y tanto no es suficiente, ni nada nunca lo será. Quién soy yo para juzgar al destino, para inventar dudas insignificantes. Y sólo hay una verdad más cierta que todas las demás verdades, y es que me tiembla el pulso al escuchar tu nombre...
Más pasos a tientas que estrellas en el cielo. Y puedo cerrar los ojos si me guían tus manos, y puedo olvidar el ayer si me ahogo en tu abrazo. Y tanto no es suficiente, ni nada nunca lo será. Quién soy yo para juzgar al destino, para inventar dudas insignificantes. Y sólo hay una verdad más cierta que todas las demás verdades, y es que me tiembla el pulso al escuchar tu nombre...
viernes, 3 de septiembre de 2010
Your love is like a song...
Un paseo por el parque, un te quiero susurrado, unas manos entrelazadas, un suspiro entre besos, un abrazo...
Es todo, es todo más lo que no se puede imaginar. La unión de dos ilusiones, mezclándose, formando un sólo cuerpo, un sólo porqué, creando el amor más sincero. Deseos creciendo en el ambiente, que nos encogen el corazón, sobrepasando los límites que aún no se han escrito. Y es nuestro, algo que sólo tú y yo podremos comprender jamás, que hace únicos todos los momentos que el tiempo decidió ponerme a tu lado. Perdí el miedo, perdí las dudas. El camino me deshizo de ellas, lo demás fue gracias a ti.
Una canción; cierro los ojos y apareces tú. Robando lo que me quedaba de cordura, haciendo de mí lo que yo buscaba ser. Felicidad, arropada en el cajón de mi habitación, acurrucada entre tu amor y el mío. Y mi corazón, envuelto en papel de regalo, apoyado frente a tu puerta. Y el cielo, sólo para nosotros dos. Palabras y más palabras, y lo demás nos sobra, y el hoy es sólo éste momento, en el que estoy a tu lado y el que nadie robará de mi memoria.
Deja que suene el teléfono mientras nos despedimos...
miércoles, 25 de agosto de 2010
Un te quiero me sabe a poco.
Perdida, inconsciente, loca, llámame como quieras. Pero yo, quiero cometer el mayor pecado conocido por el hombre, hacer lo que quiero y decir lo que pienso. Quiero recapacitar en voz alta, quiero abrazarte hasta perderme en el sonido del tiempo.
Un mundo. Repleto de promesas, de gente que busca, que sueña, que encuentra, que siente. Un mundo que tiene mil cosas que enseñarnos y otras tantas que nos hacen sufrir. Aferrarme a la realidad con corazón y fuerza, y me parece suficiente, más que suficiente. Eres tú. Eres lo que lo hace especial, lo que lo hace menos común, pero tan natural como el correr del agua montaña abajo. Y todo el tiempo que se me escape contigo, lo reutilizaré para volverte loco, para sacarte una de esas sonrisas que salen de casualidad. Historias, inventadas, sacadas de no sé qué lugar, de las que se guardan en los bolsillos para tener siempre a mano.
Cierra los ojos, siente cada uno de mis sueños clavados en las entrañas de mis pasos; soy así, tal y como tus ojos pueden comprobar, y esto es todo lo que tengo para darte.
"Arránqueme, señor, las ropas y las dudas. Desnúdeme; desdúdeme."
martes, 17 de agosto de 2010
De repente, porque sí.
Andaba, tranquilamente, paseando mi locura, mis ideas, sin buscar nada, tan sólo mirando hacia delante. Iba sólo yo, yo y mis motivos, mis principios, y nada más. Como si nada, como si el destino hubiera decidido por mí, como si la realidad se mezclara con la imaginación, y todo perdiera el sentido, apareciste. Escondido trás lugares dónde nadie se ha escondido jamás, envuelto en ideas que fascinaban mi lógica, envuelto en el amor más dulce y deseado, tú. Tan especial como te imaginé. Serán las ganas, serás tú, seré yo, será la casualidad de haber chocado contigo en medio de millones de personas, a kilómetros de distancia, o tan cerca, será lo que tenga que ser, pero, sea lo que sea, yo quiero ser contigo.
Y no hay minutos suficientes para mostrar una pequeña parte de lo que quiero de ti, de lo que quiero de ambos, y no hay nada comparable, o sí. Sólo quiero quererte, que me quieras, y también quiero todo lo demás, y quiero volverte loco, y quiero que me vuelvas loca, y quiero perderme en un país cualquiera, uno como éste, pero que sea a tu lado. Quiero... que seamos dos. Que, sólo y sencillamente, el tiempo se pare, y nos atrape en el ahora de aquí a un millón de años.
¿Sabes qué? Te quiero.
martes, 10 de agosto de 2010
Todo por un sueño.

Una razón, un sentimiento, una ilusión, un sueño. Hay cosas que, simplemente, no tienen nombre. Cosas que te hacen ser lo que eres, cosas por lo que lo darías todo. Algo por lo que luchar y sentirte más fuerte, más persona, más tú. Cosas que te hacen expresarte como no lo has hecho nunca, que consiguen que pongas todo lo que quieres decir en sólo unos latidos. Todo lo que eres y lo que quieres ser, tus miedos, tus ilusiones, tus sueños, todo, lo vislumbras tras un espejo con la música a todo volumen. Es la pasión, es el deseo, es lo que te hace darlo todo, una y otra vez, lo que te hace levantarte cuando estas en el suelo, y lo que te empuja a la cumbre más alta. Eres tú, viviendo lo que quieres vivir, y sintiéndolo; y eres único. Y estas aquí y ahora, y estas en todas partes. Buscas una meta, aún sabiendo que el camino es mucho más que un simple final, y buscas muchas metas más, y vas a por todas sin dar explicaciones, ya que no son necesarias. Y sólo los que estan ahí, y sólo los que viven el mismo sueño serían capaces de entender una ínfima parte de lo que sientes, y sólo ellos podrían llegar a comprenderte. Y mientras tú lo disfrutas cómo nadie, cómo sólo tú podrías hacerlo, mirando cómo sólo tus ojos podrían mirar, bailando cómo sólo tú podrías bailar.
Y aprender que la vida no es esperar a que pase la tormenta, es aprender a bailar bajo la lluvia.
Algo tan inevitable, cómo dejarlo pasar.
Danza.
domingo, 8 de agosto de 2010
Tan solo...

Es... ésa sensación que inunda tus pensamientos y los empapa de ilusión. Ése despertar feliz sin sentido, el encontrar razones tiradas por la calle y saber que son reales. El olvidar dónde estas, volando metros por encima del suelo, el correr tras los sueños, atraparlos y hacerlos tuyos, el echar de menos y querer hacerlo, la sinceridad plena y la seguridad arrebatadora, los lugares estúpidos que ahora tienen mil caminos, esos segundos que parecen eternos al llegar a tu encuentro, el caminar sin saber adónde, el sentir con los ojos cerrados, el pintar nuestra realidad y hacerla especial, el cambiar las historias para hacerlas vívidas, el crear nuestras propias historias...
Cogí tu mano, sin dudar, sin hacerle hueco a la inseguridad, ahogandome de promesas que poco a poco se hacen sinceras. Tal vez, sabias palabras. Crucemos el puente que nos separa de la felicidad, hagamoslo sin pensar, o pensando. Me gustaría salir en busca de todo eso que queremos encontar, me gustaría encontrarlo y volverlo a perder, para volver una vez más.
Eres tú, y soy yo, y nosotros haremos lo que nos venga en gana, y eso será totalmente imprescindible. Eso será lo que decidirá lo que nos queda por vivir, lo que queremos. Y yo te quiero a ti, perdido en mi cielo, besando tus labios, guardandonos todo el amor en un abrazo eterno...
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